domingo, 24 de abril de 2016

Realizaciones de la Educación Personalizada

1. Principios metódicos
A cuatro principios metódicos pudiera reducirse la educación personalizada:
  1. Adecuación a la singularidad personal de cada alumno armonizándola con las formas cooperativas de trabajo.
  2. Posibilidad de elección de contenido y técnicas de trabajo por parte de los alumnos.
  3. Unificación del trabajo escolar en la actividad expresiva.
  4. Flexibilidad en la programación y utilización de las situaciones de aprendizaje.
Los tres primeros principios responden a las nociones personales de singularidad, autonomía y apertura respectivamente. El cuarto principio responde a las diferentes situaciones reales en que la persona humana está llamada a encontrarse.
La ya vieja idea de institución escolar constituida por estudiantes y profesores ha de ser reemplazada por la más amplia de comunidad educativa en la que la iniciativa y el trabajo personal de los alumnos constituyan el centro de las preocupaciones, y en la que el trabajo sea fruto de la convergencia no sólo de las preocupaciones y trabajo de alumnos y profesores, sino también de las preocupaciones, estímulos y posibilidades de las familias y del ambiente social.

2. Nuevos tipos de organización
Se incluyen bajo este epígrafe las realizaciones de educación personalizada que implican una organización de la institución escolar distinta de la escuela graduada tradicional.

  El Plan Dalton y el Sistema Winnetka  
El fundamento de estos sistemas se puede resumir en las ideas siguientes:
a) El aprendizaje es un proceso individual que se realiza de un modo propio en cada escolar, con propio ritmo y con propia modalidad.
b) El aprendizaje resulta eficaz en la medida en que se halla fundamentado en el interés, que en cada sujeto es diferente en intensidad y duración.
c) El horario y los medios de trabajo han de ofrecer a los escolares posibilidades de elegir y hacerse responsable de su propia actividad.
El trabajo se organiza de tal suerte que el alumno dispone:
a) Del tiempo adecuado a su capacidad para alcanzar los objetivos del programa.
b) De medios de trabajo suficientes y adecuados, entre los cuales puede elegir los que considere más útiles.
c) De un maestro que le oriente en sus actividades. 
Los clásicos libros de texto se sustituyen por un libro-guía, en el cual el alumno encuentra la justificación del trabajo que va a realizar (motivación), la materia que se ha de aprender, los trabajos que debe realizar y las obras y material que debe consultar. Por supuesto, este sistema exige una biblioteca de referencia y lectura, a la cual los alumnos pueden acudir en cualquier momento.
Las clases se convierten propiamente en laboratorios, donde los alumnos realizan sus trabajos individuales o en grupos, no limitándose a escuchar las explicaciones del profesor o a estudiar en sus libros de texto. El maestro no es ya el profesor que enseña tal o cual materia, sino que se convierte en orientador y guía del trabajo individual de cada escolar. Los maestros se especializan en una materia o grupo de materias, por lo que podría decirse que más que orientadores personales, son orientadores didácticos.

  Agrupación flexible de alumnos  
El tipo de agrupación de los estudiantes en la mayoría de las instituciones escolares actuales responden al deseo de lograr grupos homogéneos de alumnos que permitan una enseñanza colectiva eficaz. Pero la homogeneidad de los alumnos es una ilusión. Un grupo tenido por homogéneo respecto de un rasgo de su personalidad o de una zona de aprendizaje presenta entre sí una variabilidad suficiente para hacer que una enseñanza común resulte ineficaz en gran medida.
Así, se está extendiendo la clasificación o agrupación flexible que se caracteriza por cuatro tipos de agrupaciones: gran grupo, grupo medio, grupo pequeño y estudiante aislado.
El gran grupo se presta a la utilización y aprovechamiento de aquellas técnicas de enseñanza en las cuales el alumno se tiene que limitar a escuchar, mirar y tomar notas. Se puede considerar un grupo predominantemente informativo y apto para presentar el material o contenido del aprendizaje y motivar a los alumnos.
El grupo mediano generalmente del tamaño de una clase normal, se caracteriza principalmente por la posibilidad del diálogo dirigido y puede considerarse por consiguiente grupo coloquial.
El grupo pequeño es quizás la situación más importante de trabajo de los alumnos en cooperación y puede considerarse por tanto como equipo de trabajo.
El estudiante aislado trabaja por su cuenta, aunque la programación del trabajo se haya realizado en una situación cooperativa. Se puede llamar por tanto independiente o estudio individual y puede realizarse tanto en la institución escolar como fuera de ella.

  La escuela no graduada 
En la escuela no graduada, la tradicional organización en grupos o cursos continuos con sus exámenes al final del curso y la promoción al siguiente o repetición del pasado, se sustituye por una organización en la cual los escolares se agrupan de diferente modo de acuerdo con sus posibilidades en los distintos campos de aprendizaje. No importa la promoción anual, sino el progreso continuo de cada escolar para que desarrolle al máximo sus aptitudes sin que el sentimiento de fracaso entre en su espíritu o, al menos, no tenga trascendencia social. Los conocimientos de cada alumno han de ser desarrollados hasta el máximo potencial de cada sujeto. Ofrece posibilidades de agrupaciones de número variable e igualmente de diferente duración, y, por supuesto, hace posible el trabajo personal de los alumnos individualmente o en equipo. Es necesaria también una acción docente en equipo.
En la escuela no graduada no existen suspensos ni repeticiones. Al final del curso el estudiante llegó donde llegó y al comenzar el nuevo curso retoma su trabajo en el punto alcanzado.

3. Nuevos tipos de trabajo escolar
Encontramos una gran variedad de iniciativas escolares que responden a las preocupaciones de la educación personalizada, en tanto que intentan perfeccionar la actividad educativa mediante la adaptación de medios y técnicas de trabajo a la singularidad de cada alumno, le ofrecen posibilidades de elección y presentan suficiente flexibilidad. Sin embargo, se trata de ideas que pueden realizarse dentro de una organización convencional. Estas técnicas, aún siendo organizativas, no rompen necesariamente la organización tradicional de las instituciones escolares.

1) El sistema tutorial y los monitores
El sistema tutorial tiene una larga tradición universitaria (Oxford, Cambridge, Navarra...). Generalmente la tutoría es ejercida por un profesor, sin embargo en muchos casos la función tutorial se ejerce por un recién graduado y también por los estudiantes mismos.
Esta técnica vuelve a ser revitalizada en la práctica en los momentos actuales, dada las precarias situaciones de atención personal.
Probablemente, un método reconocido, completo y moderno sea el de Marco Agosti, llamado de los regentes. El gobierno de la clase es ejercido cada día por un escolar designado por orden alfabético, de suerte que todos los alumnos, salvo aquellos que tengan graves deficiencias de conducta o rendimiento, rigen la clase. El regente cumple una doble función: de gobierno y didáctica.

2) Técnicas de grupo
La persona se desarrolla eficaz y positivamente en la colaboración con otros. Todos los estudiantes colaboran, por lo que, contra lo que pudiera parecer, las técnicas de grupo exigen un mayor control disciplinario de sí mismo y una disposición abierta para atender a los demás.
Las técnicas de grupo se adaptan mejor a estudios con orientación realista, es decir, aquellos programas que respondan a la experiencia del estudiante. En las técnicas de grupo se pueden distinguir dos tipos: las que se pueden realizar en gran grupo, tales como el panel, el "role playing", los equipos rápidos y el foro, y las que pueden realizarse en equipos de trabajo, entre las que se hallan la discusión rápida, la promoción de ideas, la comisión y el seminario.

3) El sistema Somosaguas
Los principales instrumentos utilizados para dirigir el trabajo personal son: el plan de trabajo y las fichas directivas o guías.
Los planes de trabajo suelen ser semanales, quincenales, o incluso mensuales y trimestrales para los alumnos mayores. Los elementos que integran un plan de trabajo son:
a) Las materias o disciplinas que realizan los alumnos.
b) Los temas, nociones o contenidos correspondientes al plan en cada una de las materias. Se procura que los temas afines de cada materia incidan en la misma semana o quincena, y se proponen actividades con una conveniente coordinación horizontal.
c) Los objetivos, que pueden ser informativos (adquirir tal tipo de conocimientos) o formativos (desarrollar tal aptitud, capacidad, hábito, destreza o actitud).
d) Las actividades a realizar para conseguir los objetivos propuestos, concretadas en las fichas guía.
e) Los trabajos libres (individuales o en grupo) proporcionan actividad a los más capaces o rápidos.
Las fichas directivas o guía orientan concretamente las actividades, dicen lo que hay que hacer, son minuciosas, detalladas, y remiten a los instrumentos necesarios para realizar la actividad: diccionarios, libros, láminas... Pero generalmente en las fichas-guía no se señala un modo único de utilizar los instrumentos y de realizar las actividades, sino modos diversos, todos conducentes a la conquista de los objetivos propuestos y entre los que se puede elegir.
Finalmente, otra característica del sistema Somosaguas es lo que se ha llamado el respeto al principio de socialización. En este sistema se compagina la formación personal con la formación social. Hay instrumentos pensados para el desarrollo de los factores sociales y preparar a los alumnos para una convivencia pacífica. Entre ellos podemos destacar la participación responsable en el bien común, se suprime la rivalidad y la competición, y por el contrario, se favorece el enriquecimiento mutuo y la colaboración. Las puestas en común suelen tener lugar al final de cada sesión de trabajo, después del trabajo personal y de los ejercicios. En estas puestas en común el alumno da cuenta de lo que ha hecho durante el trabajo personal y de cómo lo ha realizado. Las diversas aportaciones de todos sirven para la construcción de una obra total. Desde el punto de vista didáctico se utilizan además para rectificar errores, insistir en lo importante, hacer las síntesis finales.

4) Programas personales. Método de proyectos
Los mismos alumnos toman parte en la organización de sus trabajos, con lo cual se ofrece campo a la iniciativa personal de los escolares y se tiene una base firme en la exigencia de rendimiento; libertad y responsabilidad se conjugan bien en este tipo de programas.

Los programas escolares tanto pueden ser individuales como para trabajos en colaboración. Si una unidad ha de ser desarrollada por un grupo de alumnos, cabe perfectamente para cada uno de ellos, de acuerdo con sus intereses y posibilidades, desarrolle una parte o un aspecto que complemente los que desarrollan los demás.
Los programas personales pueden ser autónomos, cuyo contenido ha sido elegido por los mismos escolares, quienes, por supuesto, tienen libertad también para emplear el tiempo y utilizar los medios y técnicas que consideren mejores para la realización de su trabajo. En los programas con objetivos señalados, es el maestro el que fija el objetivo dejando en libertad a los escolares para señalar el orden o utilidad, los medios que resulten más adecuados y el tiempo que también estimen conveniente.
Aun cuando el método de proyectos fuera ideado como un procedimiento de socialización, en rigor es predominantemente personal en la medida en que los trabajos de proyecto han de ser emprendidos voluntariamente por el escolar y realizados de acuerdo con sus intereses.

5) Programas realistas de investigación escolar
Estos programas intentan que el niño aprenda a conocer el medio social en que vive, para que en el futuro sepa situarse y desenvolverse en la sociedad como un elemento activo. En el plan se proporciona al estudiante la ocasión de enfrentarse con los hechos sociales extraescolares a fin de que sus problemas no se puerilicen, puedan servir como concentración de trabajos personales y contribuyan a evitar que el tránsito de la vida escolar a la vida del adulto origine un choque brusco que desconcierte al joven.
La distribución de los trabajos y su expresión se realiza de acuerdo con las posibilidades y exigencias del tema y la elección de los alumnos.

6) Enseñanza individualizada con fichas
Freinet trabajó en esta línea, con la característica propia de que las fichas no se redactan por iniciativa del maestro, sino que son el resultado de la cooperación entre todos los alumnos. Los escolares recogen todo tipo de información e ideas, se seleccionan, y una vez clasificados los elementos que se consideran útiles, se imprimen en la imprenta escolar (centro del trabajo en las técnicas de Freinet) y se distribuyen entre los alumnos que hayan de utilizarlos.
En cualquier tipo de fichas, sería útil considerar la existencia de cinco funciones:
a) Ficha de información, dedicadas a proporcionar la enseñanza o información que considere útil para los alumnos.
b) Fichas de ejercicios, que contienen sugerencias para los trabajos de los escolares, a través de los cuales pueden afianzar sus conocimientos y adquirir hábitos culturales.
c) Fichas de control, que con un gasto mínimo de tiempo y esfuerzo permiten apreciar en qué medida los escolares van logrando los objetivos señalados en el programa.
d) Fichas de recuperación, para aquellos escolares cuyas condiciones no les permiten cubrir los objetivos de aprendizaje en el tiempo normal. La información o enseñanza se proporciona de forma diferente, de tal suerte que se ofrezcan nuevas posibilidades de aprendizaje y se evite el tedio de la repetición.
e) Fichas de desarrollo, para aquellos alumnos que, habiendo alcanzado los objetivos señalados por el programa se hallan en condiciones ampliarlos y perfeccionarlos, bien extendiendo la información, bien profundizando en los conocimientos o en los hábitos de aplicación, síntesis o crítica. 

7) Instrucción programada
Se trata de una forma de autoinstrucción. En ella el estudiante trabaja a su propio ritmo y controla continuamente el rendimiento de su actividad.
Es verdad que el programa de Skinner, lineal, no tiene en cuenta las diferencias individuales (todos los estudiantes han de leer la misma información y dar respuestas iguales a las mismas preguntas), pero el aprendizaje se realiza al ritmo particular de cada estudiante. Sin embargo, en los programas ramificados de Crowder, la elección de respuestas señala caminos diferentes según el alumno elija la respuestas correcta o caiga en un error.

8) El uso de ordenadores
Desarrollando los principios de la instrucción programada, el uso de ordenadores se desenvuelve en tres niveles de interacción: el de los ejercicios y prácticas para adquirir determinados hábitos, el sistema tutorial y el sistema de diálogo.
Quienes trabajan en el uso de computadores en la enseñanza entienden que el uso de estas técnicas ofrece la posibilidad de una realización efectiva de la enseñanza adecuada a la singularidad de cada persona como no se podía soñar hace unos pocos años.

9) Instrucción prescrita individualmente
La instrucción individualmente prescrita intenta programar y realizar el programa de estudios de cada estudiante de acuerdo con sus características como aprendiza, haciendo posible que el ritmo de aprendizaje de cada alumno se desarrolle de acuerdo con su propia capacidad. El alumno trabaja independientemente en la mayoría de los casos y el contenido de los programas se ordena en un orden secuencial llamado "continuum".
Esta instrucción individual tiene las siguientes características:    
 a.-  El aprendizaje debe basarse en unos objetivos de aprendizaje cuidadosamente detallados y ordenados. Cada objetivo debe decir exactamente qué es lo que un estudiante ha de ser capaz de hacer para probar que domina un determinado campo de conocimientos o aptitudes. Estos objetivos ha de formularse de suerte que el estudiante medio pueda dominarlos en un período corto, de una hora de clase. Los objetivos deben ser agrupados en zonas significativas de contenidos: en cada área los objetivos deben ser ordenados de tal suerte que cada uno se apoya en el anterior. El ideal sería que los objetivos constituyan una escala de aptitudes.
 b.-  Los trabajos de clase deben ser realizados exactamente de acuerdo con los objetivos y han de permitir trabajar a los alumnos con mucha independencia y con el mínimo de enseñanza directa por parte del profesor. 
 c.-  Un aspectos importante es el diagnóstico detallado de la destreza y capacidad de los estudiantes y una continua atención a su progreso.
 d.-  El trabajo del profesor es clave en el diagnóstico de las necesidades de cada estudiante, en preparar las instrucciones para la actividad de cada escolar y en evaluar el trabajo individual de cada uno.
Tal vez lo más interesante sea la descripción de cuatro tipos de instrumentos de diagnóstico:
1.- Instrumentos de situación: Tests y pruebas que se utilizan para medir y evaluar el dominio que el muchacho tiene en el aprendizaje, así como sus posibilidades y limitaciones. Sirve para determinar cuál es la situación en que se encuentra el estudiante respecto del programa de actividades y también detecta aquella área o áreas que necesitan un diagnóstico más detallado.
2.- Instrumentos pre-tests: Sirven para determinar el nivel de trabajo que es más conveniente para cada estudiante respecto de un área u objetivo específico.
3.- Instrumentos post-tests: Se utiliza al final de cada unidad de trabajo para determinar en qué medida el estudiante la ha dominado. También indica el desarrollo de su personalidad.
4.- Test incorporado al programa: Test corto a lo largo de la actividad que va señalando el progreso del alumno.

10) Palabra y pensamiento analítico
Este método se apoya en el supuesto de que la educación fundada en el uso significativo de las palabras puede aumentar las aptitudes mentales básicas del hombre. Las palabras se utilizan como instrumentos del pensamiento, sea científico, artístico o filosófico. En la medida en que las palabras nos hacen capaces de simbolizar cosas, cualidades, tipos, partes, etapas y relaciones abstractas, son instrumentos de pensamiento. Desarrollando la capacidad de usar las palabras como instrumentos de análisis se desarrolla automáticamente el pensamiento.
Las actividades de este método consisten en ejercicios de significación, calificación, clasificación, análisis estructural, análisis operativo y analogía.

miércoles, 13 de abril de 2016

La tecnología

En sus orígenes, la ciencia y la técnica evolucionaron de forma independiente. Muchos inventos nacieron antes de conocer las leyes científicas que hacían posible su funcionamiento. En otros casos, la técnica surge como una aplicación práctica de los principios de la ciencia, lo que lleva a definir la tecnología como ciencia aplicada.
Cuando la técnica es el producto de una reflexión y una elaboración complejas, recibe el nombre de tecnología, esto es, el resultado de los conocimientos científicos aplicados a la elaboración de maquinarias o procedimientos de trabajo con fines eminentemente prácticos.
La tecnología deja de ser un dominio de los artesanos y pasa a ser una tarea de los técnicos, quienes realizan un trabajo que consiste fundamentalmente en la aplicación de sus conocimientos técnicos, y en el que los instrumentos y la maquinaria a los que se aplican no son de su propiedad, sino del empresario que los contrata. Lo que el técnico produce ya no es expresión de su habilidad y destreza, sino de la acción de las máquinas que realizan una producción estandarizada e impersonal.
Conforme la ciencia y la técnica se han ido vinculando al desarrollo económico y al llamado proceso de industrialización, se han hechos más interdependientes, hasta el punto de llegar a ser difícilmente separables, lo que ha llevado a algunos a hablar de tecnociencia.
Cada vez más, la ciencia requiere numerosos recursos personales y técnicos para realizar sus investigaciones, por lo que el avance técnico permite el de la ciencia. La movilización de esos recursos por parte de las empresas y de los gobiernos exige de la ciencia unos resultados prácticos, es decir, que se traduzcan rápidamente en conocimientos aplicados o tecnologías nuevas que permitan rentabilizar las inversiones. Por tanto, la ciencia se aleja cada vez más de la investigación desinteresada y está más sometida a las exigencias de servir a la tecnología.

En la actualidad, el alcance del término "técnica" se ha vuelto más amplio como consecuencia de su implicación con la ciencia y de la extensión de los ámbitos de aplicación de ésta. La tecnología no ha de entenderse exclusivamente en términos mecánicos o de maquinaria, sino también de procesos de planificación e intervención social. Aparecen así las nuevas tecnologías sociales, cuya finalidad es procesar información y personas, no sólo trabajo o energía, y articular los recursos que utiliza el sistema social para gestionar la propia sociedad.

1. Raíces de la tecnología social: división del trabajo y estructura social
Mientras que en sus orígenes todos los miembros de la comunidad primitiva hacían de todo, pronto se fueron especializando de acuerdo, fundamentalmente, con ciertas características biológicas. Así, las mujeres, que por estar especialmente dedicadas a la maternidad y a la crianza de los hijos tenían mayores dificultades para recorrer grandes distancias, se ocupaban de las tareas agrícolas, de las labores de alfarería y de tejer, mientras que los hombres jóvenes se dedicaban intensamente a la caza. Surgieron distintos grupos (niños, jóvenes, hombres adultos, mujeres, ancianos, etc.) que realizaban determinadas actividades y pronto se descubrieron las ventajas de hacerlo así, por lo que los diversos miembros del grupo se especializaron en una actividad o un trabajo concretos.
Esta división del trabajo trajo consigo una especialización y una mayor cualificación, es decir, un aumento de los conocimientos técnicos, vinculados, en este caso, a la experiencia repetida, lo que favoreció un aprovechamiento de las energías invertidas, de forma que el trabajo se hizo mucho más productivo. Por ejemplo, si una persona tenía que hacer su choza, fabricar sus arcos y sus flechas, tejer sus vestidos, preparar sus vasijas para guardar los alimentos y cocinarlos, atender al ganado, hacer sus aperos de labranza y labrar la tierra, etc., lo normal es que no pudiera hacerlo todo, pues cada una de esas actividades le llevaría un tiempo considerable, ya que no tenía una gran experiencia en cada una de ellas. Si, por el contrario, cada miembro del grupo se especializaba en una actividad, su experiencia y los conocimientos que acumulaba con ella, le harían especialmente hábil y rápido para realizar su trabajo.
El incremento de la productividad que se alcanzó mediante la división social del trabajo llevó consigo la aparición del excedente, es decir, de un sobrante de lo producido, el cual se podía emplear para atender a las necesidades de determinados grupos cuya especialidad no era directamente productiva, o si se quiere, no producían bienes materiales directos. Así pudo desarrollarse un grupo de individuos encargados de la organización y planificación de las actividades que había que realizar, pues, al dividirse el trabajo, fue necesario que alguien coordinara las distintas actividades, así como el reparto o los mecanismos por medio de los que cada uno accediera a lo que otros producían. Surgieron entonces los gobernantes.
Otra necesidad vital para el grupo fue garantizarse una buena relación con los dioses de cuya benevolencia dependían las cosechas y la caza, o el dominio mediante la magia de determinadas manifestaciones de la naturaleza para que les fueran favorables, etc. Nació así otro grupo social especializado en la producción de bienes no tangibles y materiales, pero no por ello vividos como menos necesarios por parte del grupo: los sacerdotes, que además fueron clave para, con sus saberes sobre los astros, las estaciones y otros ciclos de la naturaleza, poder determinar en qué días realizar las siembras, las recolecciones, etc. No es extraño que en los grandes imperios hidráulicos de la Antigüedad una de las principales actividades de los sacerdotes fuese la astronomía-astrología.
Finalmente, conforme la sociedad se hizo más compleja y el excedente aumentó también fue más necesario defender lo poseído frente a las agresiones o el intento de otros de apropiarse de las cosechas y de los bienes producidos por el grupo, por lo que surgió un tercer grupo "improductivo": los guerreros.
Estos tres grupos vivían de lo que producían de una forma directa los agricultores, los ganaderos y los artesanos.

2. La distribución de los bienes
De la división del trabajo nace también la necesidad de organizar la forma de distribuir los resultados de los trabajos de cada grupo, pues nadie produce todo lo que necesita para vivir.
Una función fundamental de la sociedad es organizar el modo de producir los bienes que se necesitan y los mecanismos por los que se reparten esos bienes.
En las sociedades se han utilizado, tradicionalmente, distintos sistemas de acceso de sus miembros a los bienes necesarios:
  • El don o el regalo. Esta forma está de algún modo presente aún hoy, sobre todo en los pueblos donde la gente intercambia y se regala parte de lo que cada uno ha cosechado. Está socialmente establecido y goza de prestigio y valoración social el intercambiar, en forma de regalos, distintos bienes. Lo que rige es la idea de reciprocidad, quedando fuera de consideración nuestros conceptos de cálculo y de equivalencia. En la lógica del don no se espera recibir un equivalente, sino otro regalo y, muchas veces, ni siquiera de aquél a quien se le ha hecho. Este sistema de intercambio ha sido empleado por muchos grupos humanos en la historia. También es éste el tipo de trabajo y de intercambio que se realiza en las familias en las que la madre realiza su trabajo (guisar, planchar, lavar, hacer camas, cuidar de los más pequeños o de los ancianos, etc.), sin calcular cuánto vale lo que hace y si será recompensado.
  • El almacenamiento y la centralización de lo producido y su reparto por quien tiene autoridad reconocida en la comunidad. Es el caso, por ejemplo, del sistema económico del antiguo Egipto o de Babilonia. En él, todo lo que se produce es registrado y guardado en los almacenes del faraón, y después es repartido según determinadas normas, no necesariamente justas e igualitarias. También este sistema corresponde, en parte, al de los antiguos países de economía centralizada y planificada, llamados comunistas. También entran dentro de esta consideración el trabajo redistribuidor que realiza el Estado en los países democráticos o en las llamadas sociedades del bienestar, en las que, desde el poder del Estado, se presta una serie de servicios, como la salud, la educación, la justicia, etc., a todos los ciudadanos y que son sufragados por todos, de acuerdo con sus ingresos, por la vía de los impuestos.
  • El pillaje, la guerra, la violencia, sobre todo cuando se trata de apropiarse de lo que otros grupos producen y el nuestro no tiene. Este sistema de acceso a los bienes tiene una larga historia y muchas de las guerras tienen un trasfondo económico indudable.
  • El comercio, basado primero en el trueque y, más tarde, en el dinero como medio de intercambio. Es el modo más extendido; se realiza, sobre todo, mediante un mecanismo que cada vez irá adquiriendo mayor importancia: el mercado. En las formas más antiguas y primitivas de mercado, cada productor intercambiaba sus productos por otros productos de acuerdo con una relación de equivalencia (en el caso del trueque) o por su valor en dinero. Con el tiempo, el mercado ha evolucionado, dejando de ser un mecanismo para intercambiar bienes y convirtiéndose en la institución más importante de las sociedades capitalistas o de mercado.
El descubrimiento más destacable de la investigación histórica y antropológica reciente es el siguiente: por lo general, las relaciones sociales de los hombres engloban su economía. El hombre actúa, no tanto para mantener su interés individual de poseer bienes materiales, cuanto para garantizar su posición social, sus derechos sociales, sus conquistas sociales. No concede valor a los bienes materiales mas que en la medida en que sirven a este fin. Ni el proceso de la producción ni el de la distribución están ligados a intereses económicos específicos, relativos a la posesión de bienes. Más bien, cada etapa de este proceso se articula sobre un determinado número de intereses sociales que garantizan, en definitiva, que cada etapa sea superada. Estos intereses son muy diferentes en una pequeña comunidad de cazadores o de pescadores y en una extensa sociedad despótica, pero, en todos los casos, el sistema económico será gestionado en función de móviles no económicos.
R. Polanyi, La gran transformación 

domingo, 27 de marzo de 2016

Las variables del programa

1. Nuevo concepto de programa
El concepto fundamental de programa implica la visión anticipada de cualquier tipo de actividad. El programa no puede ser únicamente una relación más o menos detallada de los contenidos de estudio, sino que ha de extenderse a todas las actividades que contribuyan a la educación de los escolares. En realidad programa escolar ha de entenderse como proyecto de actividades.
Al formular un programa es obvio que se deben tener en cuenta las personas que han de realizarlo, los objetivos que se pretenden alcanzar y los medios de que se dispone. En los medios se incluyen tanto los medios materiales como las técnicas o modos de utilizar los medios disponibles, así como las técnicas de trabajo que han de emplear alumnos y profesores.

2. Variables del programa
Especificando los medios que se pueden utilizar llegamos a determinar las siguientes variables de un programa:

  1. Personas:
    1. Capacidad de los alumnos
    2. Experiencia-instrucción
    3. Intereses
  2. Objetivos
  3. Medios:
    1. Técnicas docentes:
      1. Motivación
      2. Información
      3. Ayuda personal
    2. Técnicas de aprendizaje
    3. Material
    4. Tiempo
    5. Espacio
    6. Técnicas de control   

Todas las variables del programa están relacionadas entre sí. Sin embargo, se puede señalar una especial vinculación entre las variables alumnos y objetivos, ya que ellas han de ser objeto de una selección previa en función de la cual se han de fijar las otras variables del programa. En este sentido las variables que constituyen los medios dependen de las personas y los objetivos. Un programa se formula para que determinado tipo de alumnos alcancen determinados objetivos. Cuando se trata de comprobar experimentalmente la eficacia de un programa, lo que se pretende averiguar es en qué medida se han alcanzado los objetivos, es decir, en qué medida se ha modificado la capacidad, la experiencia-instrucción y los intereses de los alumnos.

3. La variable alumno
Pudiera parecer resuelta la cuestión con la mención explícita de que un programa va dirigido hacia tal grado o curso de escolaridad. Con esta indicación aparentemente se sabe qué tipo de persona va a desarrollar el programa. Pero sólo aparentemente. Los límites de variabilidad habrían de referirse a la capacidad mental, a la experiencia y conocimientos adquiridos anteriormente y al interés de los estudiantes.

4. Formulación de objetivos
Los objetivos constituyen la razón de ser de cualquier programa. Por otra parte, la formulación clara de los objetivos es condición necesaria para su eficacia.
En un programa escolar los objetivos se expresan indicando el contenido de aprendizaje proyectado para los alumnos, las ideas que deben adquirir, las capacidades que han de ser desarrolladas, los hábitos que se pretenden iniciar o reforzar.
Si la justificación de un programa está al alcance de los objetivos previstos, éstos han de ser formulados de tal suerte que sea posible someterlos a comprobación experimental. Los objetivos deben expresarse con verbos de acción tales como resolver, explicar, enumerar, describir, etc., más bien que con términos generales tales como comprender, apreciar, conocer.
Un programa que se confecciona para ordenar el trabajo de un período de tiempo largo, tiene suficiente contenido como para exigir que éste sea dividido en partes. Cada una de estas partes se puede concebir como unidades didácticas, lo cual vale tanto como decir que han de tener sustantividad propia y cohesión.
La diferente capacidad de los alumnos en quienes se piensa al redactar un programa, los conocimientos y destrezas que previamente posean, así como también sus diferencias de intereses, obligan a diversificar los objetivos. Algunos programadores entienden que habrían de separarse tres niveles que vendrían dados por lo que se debe saber, es decir, lo que obligatoriamente ha de exigirse a todos; lo que se debería saber, que viene a indicar aquellos objetivos que han de imponerse como obligatorios a los alumnos de mayor capacidad, aunque optativos en el sentido de que se puede elegir entre ellos; lo que podría saberse, con lo cual se indican los contenidos de aprendizaje propios para ser propuestos a los alumnos de más alta capacidad intelectual o con intereses más profundos, bien entendido que los alumnos son totalmente libres para tomarlos o no.
Aún puede quedar la formulación de objetivos no previstos o libres que los alumnos pueden establecer por propia iniciativa.

5. Control
El control de un programa vendría a cerrar el programa mismo. Mas por otra parte, el control se halla estrechamente vinculado a los objetivos porque en última instancia lo que vale la pena controlar es si los objetivos se han alcanzado o no.
La verdad es que no sólo interesa el control de los objetivos, sino también el de las actividades mismas, porque sólo un control cuidadoso de actividades puede llevarnos al conocimiento de las causas que determinan el éxito o el fracaso en el alcance de los objetivos.
Es muy conveniente la preparación del control antes de las actividades, porque con mucha frecuencia en los controles de rendimiento entran elementos que tienen poco que ver con los objetivos establecidos, pero que surgieron como adherencias a lo largo de la actividad escolar.

6. Medios educativos
Parece que una vez señalados los objetivos, el primer problema que se plantea es determinar cómo éstos han de ser presentados a los alumnos o qué es lo que el profesor responsable de la realización del programa debe hacer para que los objetivos sean alcanzados.
Dentro de una concepción personalizada de la educación, el trabajo que los alumnos puedan realizar sin la ayuda o con una ayuda mínima del profesor, ha de tener preferencia. Así lo que pueda ser adquirido por el estudiante sin ayuda de otros constituirá la materia del trabajo independiente.
Las actividades complejas que deban ser desarrolladas en colaboración de los alumnos entre sí formará el contenido propio de los grupos pequeños o equipos de trabajo. Los que requieran interacción entre profesor y alumnos habrán de reservarse al grupo medio o a los equipos de trabajo también. Los contenidos que únicamente requieran cualquier forma de presentación serán objeto de la enseñanza en gran grupo

  1   - Motivación: La motivación tiene un doble significado en relación con los programas. De una parte se ha de considerar la motivación del docente, lo cual vale tanto como decir que ha de establecerse la relación necesariamente existente entre el trabajo que se programa y los objetivos de la educación. Por otra parte se refiere, y así suele entenderse en general, a la motivación del alumno con lo cual el programa se obliga a tener en cuenta las posibles experiencias anteriores de los escolares y a provocar aquellas que se consideren necesarias para determinar en él la dedicación al trabajo.
En el fondo de cualquier problema de motivación se halla la relación entre el contenido de la enseñanza y la vida. Toda enseñanza ha de tener una significación en la vida del que aprende. De otro modo no hay motivación posible.
La experiencia de los alumnos se manifiesta en su posibilidad de leer tal o cual tipo de libros o de realizar tal o cual trabajo escrito, pero también, y principalmente, en lo que sabe hacer o es capaz de evocar. Para la motivación interesa no sólo la experiencia pasada, sino la perspectiva de experiencias futuras.

  2   - Material: El material es estímulo para el conocimiento y fuente de motivación. Los materiales escritos, y en especial el libro, constituyen el material más ampliamente utilizado en educación en la medida en que éste se considera como el medio de incorporación al mundo de la cultura. Junto a la representación simbólica de la realidad, mediante signos verbales y numéricos, se utiliza la imagen, la representación plástica que estimula la percepción y el conocimiento intuitivo de una realidad con más facilidad que la palabra. Pero también la realidad misma puede presentarse al escolar con materiales.
El material es o representa el objeto de conocimiento.
Mas la actividad escolar no se reduce a mirar, escuchar o leer, sino que también incluye determinadas actividades que implican manipulación o uso de determinados objetos a los cuales igualmente se les considera material educativo. En este sentido el material es instrumento de aprendizaje.
Desde el punto de vista de la educación personalizada, el mayor valor va unido al material construido por los propios alumnos.

  3   - Tiempo y espacio: Un programa exige la previsión del tiempo en que han de ser realizadas todas y cada una de las actividades que se proyectan. En función del tiempo se pueden distinguir la gran programación o programación larga, la pequeña programación o programación corta.
Aunque parezca una minucia también es interesante el problema del espacio donde se han de realizar las actividades. En primer término se distinguen las actividades por realizar en el recinto escolar y aquellas otras que han de ser llevadas a cabo fuera de él. Las instalaciones del edificio escolar han de tenerse en cuenta para ver en qué medida se pueden realizar actividades en grandes, intermedios o pequeños espacios.

7. Programadores
La programación es fundamentalmente una técnica; pero en ella se enlaza la finalidad de la educación, el sentido que una institución puede tener y la multitud de tareas educativas susceptibles de ser realizadas. De aquí el que aun cuando la programación será principalmente función de técnicos, en ella intervienen de un modo o de otro todos aquellos que están interesados en la institución escolar.
Las autoridades externas a la institución escolar participan en la programación señalando o seleccionando los lineamientos generales que orientan la vida toda de la institución escolar. Es ésta la que se ha llamado programación fundacional. Bien entendido que al hablar de autoridades se incluyen las políticas que rigen el sistema escolar, las autoridades sociales que pueden influir y ser influidas por la acción del colegio y las autoridades familiares que tienen la responsabilidad de la vida de los escolares en la medida que éstos no alcancen su pleno desarrollo.
La programación larga que comprende la orientación de las actividades que ha de desarrollar un alumno desde que entra en el colegio hasta que termina su ciclo completo de escolaridad, la programación de cada año y aun la de los grandes períodos dentro del año (por ejemplo, trimestrales), es el campo propio de la acción programadora de las autoridades internas de la escuela, dentro de las que se encuentran los directivos propiamente hablando, los profesores y los técnicos.
Las unidades de trabajo de una institución escolar, es decir, los Departamentos y Equipos Docentes, tienen un misión peculiar en la programación larga. Pero convendría establecer alguna distinción. El Departamento tiene una misión más científica, más cercana al objeto de enseñanza, mientras el Equipo Docente se halla más cerca de la realidad viva de los estudiantes, le es más afín una tarea práctica, de realización. De acuerdo con estas características, se puede establecer una diferencia en la función programadora de Departamentos y Equipos. Propia del Departamento parece la ordenación de los objetivos de acuerdo con las exigencias lógicas del contenido docente, así como el señalamiento de los distintos niveles que sucesivamente pueden ir alcanzando los estudiantes. Determinar las técnicas y material más adecuados a la índole propia del objeto de aprendizaje podría igualmente considerarse tarea propia del Departamento.
La acción del Equipo Docente es posterior a la del Departamento. Tiene un cometido más práctico, y según se dijo y parece propio de él, la diversificación de tareas en los diferentes agrupamientos de alumnos, así como la asignación de tiempos y material para cada tipo de actividad.
La programación corta, es decir, la referente al trabajo de un día, una semana o un mes, es un campo en el cual tiene cabida clara la participación de los alumnos.