Uno de los problemas de mayor interés dentro de la obra de Ibn Tufail es el referido a la dimensión social de la formación de Havy Ibn Yaqzan, su protagonista. ¿Es "El filósofo autodidacta" una muestra de individualismo naturalista? ¿Acaso critica la dimensión social del hombre? ¿Reclama la perspectiva individualista de la educación soslayando la social? La obra de Ibn Tufail no menosprecia la dimensión social del hombre, sino que la critica; ni la idea matriz de aquella es demostrar que la razón humana puede evolucionar por sí sola sin necesidad de la comunidad. El encuentro de Havy con Absal, que parece una parte sobreañadida y desvaída de la línea argumental, representa, sin embargo, la comunicación del saber, como vehículo de participación de la propia felicidad, a los demás.
martes, 18 de julio de 2023
viernes, 30 de junio de 2023
Ibn Tufail: Educación mística
La última verdad que cierra el triángulo fundamental esquemático del pensamiento de Ibn Tufail -las otras son el yo y el mundo- y a la que Havy llega por un proceso de abstracción, es Dios. La idea de la existencia de Dios le adviene como una exigencia lógica y vital del hombre para entender el mundo: "Si el mundo ha sido creado, no puede menos de exigir un Creador". "Y apareció a su vista en las más pequeñas cosas existentes (y mucho más en las mayores) tales vestigios de sabiduría y tales bellezas de ejecución que fue preso de suma admiración, cerciorándose en su interior de que estas cosas no dimanaban sino de un Hacedor voluntario, de suma perfección y aun sobre toda perfección".
martes, 4 de abril de 2023
Ibn Tufail: Teoría pedagógica
Ibn Tufail (1105-1185)
Médico, Filósofo, Matemático y Poeta
Nacido en el sudeste de la península ibérica, en los años anteriores a la incorporación de los reinos independientes de Guadix y Baza al Imperio Almohade.
1. Introducción a su teoría educativa
El pensamiento pedagógico de Ibn Tufail es una consecuencia inmediata de su teoría del hombre: el hombre es un ser que camina hacia Dios por la vía intelectual hasta la unión mística con Él. La educación es un proceso perfectivo, según el cual el hombre, a partir de su yo implantado en el mundo, "se instala", anhelante, en Dios. El filósofo autodidacta, Havy, no es sino el hombre que encuentra su propia esencia, su "sé el que eres", pendiente en definitiva de la existencia divina, que estima como único fin al que conformar su conducta; el entusiasmo, anticipo de la fruición de Dios, es forma genuina de sentimiento del que escucha la llamada de Dios. La obra de Ibn Tufail -Havy vive solitario en una isla- no significa como se ha venido estimando la negación de la comunicación pedagógica, sino la sublimación del diálogo del hombre con Dios, o, en otras palabras, la relación personal y perfectiva por excelencia del hombre. La pedagogía de Ibn Tufail es la del esfuerzo de la voluntad del hombre, de la perseverancia, de la lucha ascética, de la continua superación de lo sensible o lo espiritual, de la sublimación del propio yo en la unión íntima con Dios, que es la Verdad.
El hombre -manos y alma- es educable. El primer momento de la educación de Havy adviene con la aparición de la conciencia del yo, o ruptura umbilical con la naturaleza y con la gacela que lo ha criado, es feliz en este estado de animalidad hasta que un día comienza a dolerle su convivencia con los animales a los que imita con desventaja, viviendo una existencia anodina e impersonal. La conciencia de su inferioridad física con respecto a ellos se difumina al intuir, sin embargo, su superioridad sobre ellos conforme va usando racionalmente sus manos o manejándolas con habilidad. La educabilidad, como posibilidad de perfección, se halla en la intersección de la razón rectora -alma- con el cuerpo, significado aquí por las manos. Luego la educabilidad anida no en las manos de Havy, sino en la capacidad racional de su manejo. Pero, ¿qué sentido tiene la razón, o el alma, en Ibn Tufail? A través de la observación de la vida y de la muerte de los animales que rodean a Havy, piensa en la necesidad de un principio vital, que dé cumplida razón, única y causal, de todos los actos, plurales, de los seres vivos: tal principio ha de ser forma del cuerpo, es decir, lo que hace que el cuerpo sea en realidad cuerpo, y por el que surge la vida -vegetativa, animal y humana- o adviene con su ausencia la muerte. El alma es inmortal y eterna, lo primero porque ni puede corromperse ni descomponerse, lo segundo porque por naturaleza y vocación personal está destinada a la contemplación de Dios. Por ello, la perfección última del hombre, como ser educable que corona el proceso educativo, consiste en la visión íntima de Dios.
2. La circunstancia educativa: el mundo
Cuando Havy es consciente de su yo, primera verdad fundamental a la que llega, busca la verdad inmediata de su no-yo, la verdad de las cosas, que constituyen su "circunstancia"; y esta circunstancia en Havy, como en cualquier otro, es motivo extrínseco de su aprendizaje y educación. El mundo es para él ocasión de un continuo y progresivo proceso de abstracción, desde la mera experiencia a la intuición más sublime, desde la abstracción física a la metafísica.
Havy convierte el mundo en circunstancia por un proceso cognitivo a niveles diferentes:
- El conocimiento empírico de las cosas responde primariamente a la necesidad vital de estar entre ellas. Aprende a nominar las cosas y se inquieta por el modo de hacerlas, de satisfacer sus necesidades vitales, de utilizar instrumentos...
- El conocimiento técnico, que aparece al final del tercer septenio de su vida, es el resultante de aplicar unos principios generales inducidos de la experiencia a unas situaciones concretas, constituye el saber hacer, e implica el manejo con una mayor rentabilidad y un menor esfuerzo.
- El conocimiento especulativo, propiamente teórico, o por abstracción, presenta los grados, clásicos, de abstracción física, matemática y metafísica. A nivel de abstracción física, Havy analiza las cualidades que son comunes y propias de cada especie de "cosas"; sus propiedades, sus funciones, las clases de almas en los seres orgánicos, remontándose a la composición última de los cuerpos a partir de los cuatro elementos fundamentales y primigenios, fuego, tierra, agua y aire.
Por abstracción matemática las cosas quedan reducidas a su versión cuantitativa, prescindiendo de la materia, en cuanto principio de individuación; Havy pasa del estudio de los individuos al de las especies, que unifican de alguna manera la multiplicidad de los individuos:
... a la manera como una sola agua y un solo licor que se distribuyesen en varios vasos, y se juntan luego en uno solo son una sola y misma cosa en ambos estados, de separación y de unión, sobreviniéndoles o atribuyéndoseles la multiplicidad por cierto accidente (per accidens) o por cierto respecto. De este modo concibió toda la especie como una, y equiparaba la multiplicidad de sus individuos con la de los miembros de una persona, los cuales en realidad no son múltiples (es decir, que son reducibles a la unidad).
Por la abstracción metafísica se contemplan los cuerpos en la posibilidad de prescindir de su materia, es decir, en cuanto formas puras, no exentas, por supuesto, de realidad; la distinción de materia y forma, la contingencia de los seres sublunares, y la necesidad de encontrar la Causa Primera de todos ellos constituyen otros tantos "lugares" de sabiduría en la meditación de Havy.
Prosiguió luego su especulación acerca de las formas que antes había conocido, examinándolas una por una, y vio que todas ellas habían sido reproducidas de nuevo, necesitando necesariamente, por tanto, de una causa eficiente.
martes, 10 de enero de 2023
Grecia: La polis como forma de cultura
La cultura griega alcanza por primera vez su forma clásica en la estructura social de la vida de la polis. Verdad es que la sociedad aristocrática y la vida campesina no se hallan enteramente desligadas de la polis. Las formas de vida feudal y campesina aparecen en la historia más antigua de la polis y persisten aún en sus últimos estadios. Pero la dirección espiritual pertenece a la vida ciudadana. Incluso cuando se funda de un modo total o parcial en los principios aristocráticos o agrarios, la polis representa un nuevo principio, una forma más firma y más completa de la vida social, mucho más significativa, para los griegos, que alguna otra. Aun entre nosotros se conservan vivas las palabras “política” y “político”, derivadas de la polis, que nos recuerdan que con la polis griega surgió, por primera vez, lo que nosotros denominamos estado, aun cuando la palabra griega pueda traducirse lo mismo por estado que por ciudad. Para los siglos que median entre el fin del periodo patriarcal y la fundación del Imperio macedónico por Alejandro, el estado equivale a la polis. Aunque existen, ya en el periodo clásico, formaciones estatales de mayor extensión territorial, se trata siempre de confederaciones de ciudades-estado más o menos independientes. La polis es el centro dominante a partir del cual se organiza históricamente el periodo más importante de la evolución griega. Se halla, por tanto, en el centro de toda consideración histórica.
Sólo en la polis es posible hallar aquello que abraza todas las esferas de la vida espiritual y humana y determina de un modo decisivo la forma de su construcción. Todas las ramas de la actividad espiritual, en el periodo primitivo de la cultura griega, brotan inmediatamente de la raíz unitaria de la vida en comunidad.
Describir la ciudad griega equivale a describir la vida de los griegos en su totalidad. La polis es el marco social para la historia de la cultura helénica.
El espíritu de la polis griega halló su expresión, primero, en la poesía y, luego, en la prosa, y determino de un modo perdurable el carácter de la nación.
Ya Platón, al tratar de trazar en las Leyes el esquema del pensamiento político y pedagógico de la antigüedad helénica, parte de los poetas, y llega a la determinación de dos formas fundamentales que parecen representar la totalidad de la cultura política de su pueblo: el estado militar espartano y el estado jurídico originario de Jonia. Hemos de considerar, por tanto, estos dos tipos con especial cuidado. Este hecho es de una importancia fundamental no sólo para la comprensión del estado griego, sino también para la de la estructura de su vida espiritual. Es más: sólo es posible comprender la esencia peculiar de la cultura griega si atendemos a esta multiplicidad de formas de estado. La mezcla de diversos dialectos, que se manifiesta en el lenguaje de la epopeya, demuestra que la creación artística de la poesía homérica es el producto de la colaboración de distintos pueblos. Las peculiaridades del espíritu dórico y jónico confluyen en la Atenas de los siglos V y IV.
jueves, 10 de noviembre de 2022
Hesíodo y la vida campesina
Al lado de Homero colocaban los griegos, como su segundo poeta, al beocio Hesíodo. En él se revela una esfera social completamente distinta del mundo de los nobles y su cultura. Especialmente el último de los poemas conservados de Hesíodo y el más arraigado a la tierra, los Erga, ofrece la pintura más vivaz de la vida campesina de la metrópoli al final del siglo VIII a.C. y completa, de un modo esencial, la representación de la vida más primitiva del pueblo griego. Homero destaca, con la mayor claridad, el hecho de que toda educación tiene su punto de partida en la formación de un tipo humano noble que surge del cultivo de las cualidades propias de los señores y de los héroes. En Hesíodo se revela la segunda fuente de la cultura: el valor del trabajo. El título Los trabajos y los días, que la posteridad ha dado al poema didáctico y campesino de Hesíodo, expresa esto de un modo perfecto. El heroísmo no se manifiesta sólo en las luchas a campo abierto de los caballeros nobles con sus adversarios. También tiene su heroísmo la lucha tenaz y silenciosa de los trabajadores con la dura tierra y con los elementos. No en vano ha sido Grecia la cuna de la humanidad que sitúa en lo más alto la estimación del trabajo. No debe inducirnos a error la vida libre de cuidados de la clase señorial en Homero: Grecia exige de sus habitantes una vida de trabajo.
lunes, 2 de mayo de 2022
Homero el educador
Homero, como todos los grandes poetas de Grecia, no debe ser considerado como simple objeto de la historia formal de la literatura, sino como el primero y el más grande creador y formador de la humanidad griega. Ya nos contaba Platón que era una opinión muy extendida en su tiempo la de que Homero había sido el educador de la Grecia toda.
La concepción del poeta como educador de su pueblo, en el sentido más amplio y más profundo, fue familiar desde el origen, y mantuvo constantemente su importancia. Y ello se debe a la siguiente característica del primitivo pensamiento griego: la estética no se halla separada de la ética. El proceso de su separación fue relativamente tarde.
jueves, 2 de septiembre de 2021
La educación homérica
Con Homero se inicia la tradición de la cultura griega. Su testimonio es el documento más antiguo acerca de la educación arcaica.
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| Busto de Homero. Se trata de una copia romana de un busto helénico. Forma parte de la colección del Museo Británico de Londres. |
1. Interpretación histórica de Homero
domingo, 15 de agosto de 2021
Cultura y educación de la nobleza homérica
domingo, 25 de julio de 2021
Nobleza y areté
El contenido de la educación es en todos los pueblos antiguos aproximadamente el mismo y es, al mismo tiempo, moral y práctico. Tal fue también entre los griegos. Reviste en parte la forma de mandamientos: honra a los dioses, honra a tu padre y a tu madre, respeta a los extranjeros; en parte, consiste en una serie de preceptos sobre la moralidad externa y en reglas de prudencia para la vida, transmitidas oralmente a través de los siglos; en parte, en la comunicación de conocimientos y habilidades profesionales, cuyo conjunto designaron los griegos con la palabra techné. Los preceptos elementales de la recta conducta respecto a los dioses, los padres y los extraños, fueron incorporados más tarde a las leyes escritas de los estados sin que se distinguiera en ellas de un modo fundamental entre la moral y el derecho. El rico tesoro de la tradición oral popular, mezclado con primitivas reglas de conducta y preceptos de prudencia, llegó por primera vez a la luz en la poesía rural de Hesíodo.
miércoles, 14 de julio de 2021
Introducción a la educación griega
viernes, 18 de junio de 2021
Ideales de la vida humana en la antigua Grecia
1. El pensamiento griego idealizador y típico
Así como hay razas y culturas caracterizadas por un número muy limitado de humanos prototipos, seguidos por una masa dócil, a la cultura griega la caracteriza, en cambio, una increíble superabundancia de personalidades prototípicas, a cuyo lado se mueve inquieta una masa exigua e indócil. Un inagotable taller de proyección de modelos, y no una fábrica en serie, fue Grecia, genial como cultura y, por ello mismo, política y socialmente bastante menos consistente.
miércoles, 9 de junio de 2021
Grecia y nosotros
1. El descubrimiento del hombre
Nuestro pensamiento de hombres occidentales y europeos hunde sus raíces en Grecia y las formas propias de aquel pensar primigenio del hombre sobre el cosmos externo y sobre su mundo interior han valido como los moldes únicos, universales, de lo que llamamos nuestro pensar.
Porque en el hombre homérico vemos lo que de dimensión humana universal posee. Así pudiera parecernos, como si, en lo esencial, ese hombre homérico fuera ya el hombre griego, diferente en pequeñas cosas, pero fundamentalmente idéntico al hombre trágico del siglo V a.C. o al hombre platónico, cuando la verdad es que las diferencias son enormes. La estricta verdad es que el hombre homérico no es aún hombre, esto es, no se ha descubierto todavía a sí mismo como hombre, ni sabe aún de su espíritu.
viernes, 4 de junio de 2021
Instituciones educativas en la época helenística
En la época helenística, la educación deja de ser materia de iniciativa privada y se convierte en objeto de reglamentación oficial. La educación es ya, en casi todas partes, objeto de preocupación de las ciudades. La educación se convierte en una institución estatal.
De todas las instituciones educativas, la más oficial es la efebía. La efebía es un sistema obligatorio de formación cívica, aunque sobre todo militar, del soldado-ciudadano. Los jóvenes alistados cumplían dos años de servicio: el primero, en los cuarteles del Pireo, donde recibían instrucción física y militar; el segundo, en maniobras del servicio de campaña, en una guarnición de los puestos fronterizos fortificados. Pero esta condición militar no es exclusiva: el efebía del siglo IV constituye también una especie de preparación moral y religiosa para el ejercicio pleno de los derechos y deberes del ciudadano. Desde el siglo II a.C., aparece, paralelamente a la educación física, una verdadera enseñanza intelectual que trata de proporcionar a los efebos por lo menos ciertos estudios de literatura y filosofía.
sábado, 29 de mayo de 2021
Educación institucional de la Grecia clásica: Atenas (Siglo V)
En Atenas, la vida griega, la cultura y la educación exhiben ante todo un carácter civil. Parece que la preocupación por preparar directamente al ciudadano para sus futuros deberes de combatiente, dejó de desempeñar un papel importante en la educación del joven griego. Las instituciones atenienses conocerán un día, bajo el nombre de efebía, un notable sistema de formación militar obligatoria: se impondrá entonces a los ciudadanos la obligación de prestar dos años de servicio, desde los dieciocho hasta los veinte años. Pero tal sistema no está bien documentado y no parece haber alcanzado su pleno desarrollo sino hacia fines del siglo IV. Lo que otorga al combatiente verdadera superioridad es su fortaleza física, su agilidad corporal. Por tanto, la única preparación eficaz es la práctica del atletismo y de la gimnasia.
Toda la educación aristocrática se convierte en la educación-tipo de todo joven griego. La democratización de la educación, al exigir una enseñanza necesariamente colectiva, destinada al conjunto de los hombres libres, implica la creación y el desarrollo de la escuela; la presión de esta necesidad social hizo nacer la institución de la escuela.
jueves, 20 de mayo de 2021
Educación institucional de la Grecia clásica: Esparta (Siglos VIII-VI)
Esparta, ciudad ante todo militar, conservadora y aristocrática, nos permite remontarnos a un nivel arcaico de la historia de la educación de la Hélade. En esta época arcaica, el ideal militar ocupa un lugar predominante en la cultura espartana. La educación del joven espartano ya era esencialmente militar, un aprendizaje, directo o indirecto, del oficio de las armas. El ideal de estos guerreros es la colectividad de la polis. Los individuos se esfuerzan por mantener el bienestar de la patria colectiva. La educación espartana ya no tendrá por objeto seleccionar héroes, sino formar una ciudad entera de héroes prestos para consagrarse a la patria.
miércoles, 12 de mayo de 2021
Los últimos mensajes educativos de Grecia
Después de Aristóteles, con el resurgimiento de las nuevas doctrinas morales (especialmente el estoicismo) desaparecen en Gracia muchos inveterados preconceptos, pero desaparece también, en una cambiada situación política, el ideal educativo clásico. De hecho, triunfa la enseñanza de los sofistas, esencialmente oratoria y dialéctica. Los poderes públicos, aunque formalmente quieren mantener la continuidad de la tradición, acaban descuidando poco a poco la educación efébica. El servicio militar es abreviado y, a continuación, se hace facultativo o francamente reservado a los ricos. Las palestras de la polis no educan ya armónicamente el espíritu y el cuerpo. Decae la formación moral y civil junto con la educación física. Crece la importancia de los estudios literarios, filosóficos y científicos, pero se enseña preferentemente al intelecto sin educar realmente según el concepto tradicional.
lunes, 3 de mayo de 2021
La teoría pedagógica de Aristóteles
El ideal educativo helénico y el plan didáctico de Platón reaparecen, con muy pocas variantes, en la teoría pedagógica de Aristóteles, expuesta sobre todo en la Ética nicomaquea (X) y en La Política (I, VIII y VIII). Su temperamento positivo y práctico, que lo diferenciaba de Platón, lo induce a abandonar el ascetismo del maestro y a tener en mayor consideración a la familia, cuya importancia en la educación se ve en la necesidad de un continuo y natural complemento de la educación pública y común. En ella, en efecto, como el propio Platón lo había intuido ya en sus Leyes, es más fácil conocer la índole específica de los educandos y provocar en ellos la aparición de esos sentimientos y afectos que dulcifican la existencia y que de otro modo podrían ser difícilmente alimentados.
sábado, 24 de abril de 2021
La visión pedagógica de Platón
Una nueva interpretación del ideal helénico en la educación y la exposición del más completo programa a este propósito es ofrecido por Platón sobre todo en La República, obra de plena madurez, y en Las Leyes, obra de la vejez, que ha llegado a nosotros en una redacción no perfectamente elaborada y que atempera muchos aspectos del extremismo teórico que aparece dominante en el otro escrito pedagógico político. La tonalidad ético religiosa de la concepción supera la dirección eminentemente ético racionalista de la doctrina socrática. Platón no investiga solamente un «método» para la adquisición del saber, sino que aborda positivamente a una visión compleja del universo de la que hace surgir una precisa orientación de la vida humana. En efecto, su ascetismo ético educativo, caracterizado por el concepto de que el alma está encerrada en una cárcel de la que desea huir y del consiguiente concepto de filosofar como un continuo deseo de morir, no es solamente negativo. La contemplación de las ideas, en lo que consiste según Platón el supremo bien del hombre, es también contemplación de la belleza superior. De este modo vienen a coincidir la educación intelectual con aquella moral y estética. Propósito de la actividad educativa es precisamente la realización, en el individuo y en la sociedad, de la divina armonía de la verdad, del bien y de lo bello, afirmando primeramente en cada individuo el predominio del alma racional sobre el alma irascible y concupiscente. Esta primacía garantiza en el individuo el triunfo de la justicia, virtud suprema que se expresa en el perfecto equilibrio interior, y en el Estado asegura la justicia social, que se obtiene cuando las tres clases sobre las que se apoya (filósofos, militares y productores) cumplen en sapiente armonía las funciones que les han sido confiadas.
miércoles, 14 de abril de 2021
La misión pedagógica de Sócrates
La figura de Sócrates es muy singular. Algo hay en él que lo acerca a la mentalidad mística de los primitivos (el acento religioso de algunas de sus afirmaciones; el recurso al "demonio" interior) y a la de los mismos sofistas (también él posee una técnica de la controversia). Pero Sócrates los supera y se opone a ellos con su obra de saneamiento intelectual y moral. Concede sobre todo importancia a la racionalidad del concepto y tiene como mira la formación de la inteligencia. Sin embargo, la técnica de la controversia utilizada por los sofistas para fines escépticos y negativos, se transforma en él en el método activo de la interrogación fiscalizada que desea alcanzar la ciencia, y la retórica se transforma en ética.
jueves, 1 de abril de 2021
La decadencia moral y racional de los sofistas
El momento de la sofística (siglo V a.C.) es aquel en el que se dan claros síntomas de la crisis que debía, más tarde, llevar a la ruina, junto con la civilización y la independencia de las ciudades griegas, el ideal educativo de la armonía. Nada tienen que ver con la mentalidad primitiva. Enseñaron la necesaria despreocupación para adquirir, frente a la tradición, una completa libertad de pensamiento y de acción; pusieron en discusión todos los problemas sociales, políticos, morales y religiosos; dieron importancia al elemento humano como fundamental en toda clase de actividad; difundieron por este motivo entre los griegos una cultura libre, vasta, enciclopédica, y les enseñaron la elocuencia y las particulares habilidades técnicas que concurren a crear un ascendiente sobre los otros hombres.

