En la época helenística, la educación deja de ser materia de iniciativa privada y se convierte en objeto de reglamentación oficial. La educación es ya, en casi todas partes, objeto de preocupación de las ciudades. La educación se convierte en una institución estatal.
De todas las instituciones educativas, la más oficial es la efebía. La efebía es un sistema obligatorio de formación cívica, aunque sobre todo militar, del soldado-ciudadano. Los jóvenes alistados cumplían dos años de servicio: el primero, en los cuarteles del Pireo, donde recibían instrucción física y militar; el segundo, en maniobras del servicio de campaña, en una guarnición de los puestos fronterizos fortificados. Pero esta condición militar no es exclusiva: el efebía del siglo IV constituye también una especie de preparación moral y religiosa para el ejercicio pleno de los derechos y deberes del ciudadano. Desde el siglo II a.C., aparece, paralelamente a la educación física, una verdadera enseñanza intelectual que trata de proporcionar a los efebos por lo menos ciertos estudios de literatura y filosofía.
