viernes, 27 de marzo de 2020

El pensamiento pedagógico de Lucio Anneo Séneca

Estatua de Séneca en Córdoba
1. Vida y obra
Lucio Anneo Séneca nació en Córdoba en el año 4 a.C. Fue gran filósofo y poeta. Siendo niño, fue llevado a Roma junto con sus hermanos. Más tarde recibió lecciones de los filósofos Sextio, Atalo, Soción de Alejandría y Demetrio el Cínico. Joven todavía, fue a Egipto, regresando pronto a roma. Fue senador en tiempos de Calígula y alcanzó entonces con sus libros su genial temperamento, su sobriedad de vida y el tona moralista de su ciencia, tal popularidad que llegó a excitar la envidia de los emperadores, primero de Calígula y después de Claudio. Tras el destierro a Córcega por la envidia de Claudio hacia él, regresó a Roma después de ocho años. Se encargó de la educación de Nerón, quien le proporcionó un período de vida de riqueza y opulencia. Pero la envidia que todos tenían de Séneca llegó hasta el mismo Nerón, quien apartó a Séneca de su lado. Retirado Séneca a la vida privada, vivió modestamente a las afueras de Roma. Se consagró a sus meditaciones filosóficas hasta la condena a muerte que le proporcionó injustamente su discípulo.
Sus obras en prosa son: De situ Indiae, De motu terrarum, De situ et sacris Aegyptiorum, Consolatio ad Marciam, De tranquilitate animi, De ira y De brevitate vitae.

2. Pensamiento
Séneca expone todos los preceptos educativos preocupado enormemente por el hombre y su perfeccionamiento. Dejó un pensamiento muy claro seguido por muchos pensadores, aunque fuera un hombre bastante paradójico en el sentido de que su pensamiento no iba de acuerdo con su conducta, acusado de adulterio. Pero esa vida azorosa nos ayuda a comprenderlo y hace más real su idea de hombre.
No participa del optimismo exagerado de Sócrates, sino que comprende el papel de la voluntad, la debilidad de la naturaleza humana, que hace al hombre verdadero. En su pensamiento encontramos ideas que le acercan al pensamiento cristiano.

 Sobre la divinidad  
En su obra, la idea de un Dios que trasciende a la materia, aparece con claridad. Por otra parte, la idea de un Dios cercano al hombre es patente, y a la vez, Dios es superior a él. El acercamiento del hombre a Dios debe ser desde el acercamiento a la persona.
Ángeles Galino recoge las ideas de Séneca acerca de Dios:

Dios está tan encima del hombre que no puede recibir injurias ni beneficios del hombre.
Dios no es ajeno ni indiferente a la vida de los hombres.
Dios es modelo sumo de generosidad, da sin recibir.
Dios premia a los que le son fieles, pero no con bienes materiales, sino apartándolos de lo que pudiera servir para su imperfección.
Dios es ejemplo para el hombre.

 El alma  
La idea de la trascendencia que comienza a entreverse en el hombre no es clara. La muerte, o nos consume o acaba con nosotros o nos libera o es un final o es un tránsito. Séneca afirma que la virtud prepara al alma para el conocimiento de las cosas del cielo, para cierta participación de la existencia divina. Llega incluso a decir que esta vida es "un camino hacia otra mejor y más larga", de tal manera que en ella iríamos madurando hacia "un nuevo nacimiento".

 La inmortalidad  
Para Séneca, la vida es en parte un ir muriendo; así, por ejemplo en Cartas a Lucilio, le dice:

No caemos de súbito en la muerte sino que a ella vamos minuto a minuto y cuando crecemos, la vida decrece. [...] No quiso vivir quien no quiere morir. La vida se nos dio, con la condición de la muerte, y a ella nos conduce. Temerle es un desatino.

En otro de sus textos, recoge la siguiente reflexión:

Tras la muerte nuestra alma tendrá motivos de felicitarse, cuando salida de estas tinieblas en las que se revuelca, no sólo verá la realidad con ojos cegajosos, sino que admitirá en sí todo el deslumbramiento del día y será restituida a su cielo que ocupará por derecho de nacimiento.

La idea de la muerte es como un fin total. También justifica el suicidio:

Es lícito que vuelvas allí de donde viniste.

 El hombre  
Su naturaleza racional lo eleva y hace que su naturaleza humana guarde parentesco con la naturaleza divina. Aparece pues aquí una idea que permanece constante en la filosofía de la educación: el dualismo entre alma y cuerpo, o el cuerpo como limitación del alma.

 La razón  
La razón es el distintivo del hombre. La razón le exige que viva de acuerdo con su naturaleza. Para Séneca, la sabiduría y la felicidad estarían en ajustarse el hombre a la ley.
"Todo objeto se valora de acuerdo con la relación que tiene con la realidad ideal de belleza". Pues bien, en el hombre se valorará su bondad en cuanto su razón sea recta y amplia y esté acomodada a lo que reclama su naturaleza. Pues a esta acomodación de la razón a la propia naturaleza del hombre, es a lo que Séneca llama virtud. La virtud es el sumo bien del hombre, es su plena realización.
La razón sería la raíz última de la libertad del hombre. El hombre puede ser libre a diferencia del animal, porque su razón tiene la fuerza necesaria para evadirse de la necesidad.
Pero para Séneca, todo esto no es tan fácil como parece. Este camino de perfección no es fácil. Su existencia es dramática porque a veces es arrastrado por los demás, por la opinión de la mayoría, y eso hace que se oscurezca su propia razón.
El hombre tiene un espíritu enfermo y no se da cuenta. Se le exige un constante esfuerzo para luchar contra aquello que le separa de su camino recto. A veces el hombre se ve vencido. No acepta la existencia de la muerte, le teme a la muerte, y esto hace que busque el placer, y como las cosas materiales no le satisfacen plenamente, está intranquilo. Solamente la virtud aporta al hombre un gozo perdurable y le ofrece la felicidad.

 Verdad, felicidad y amistad  
El hombre alcanza la felicidad por la virtud. La virtud sería sinónimo de orden, belleza interior, constancia y concordia. Esta concordia es para Séneca lo más importante, y así dice:

Por eso puedes declarar con osadía que el sumo bien es la concordia del alma porque las virtudes están necesariamente donde hay consenso y unidad, mientras que la disidencia es propia de los vicios.

La virtud también consiste en no dejarse llevar por las circunstancias, mantenerse firmes ante los cambios de la vida.
La felicidad del hombre no puede llegar sólo en forma de promesas de bienestar, sino en estrecho contacto con nuestra naturaleza racional:

Puede llamarse feliz aquel que ni desea ni teme.

Será feliz aquel que se vea libre gracias a la razón. Este estado de independencia de la persona no lo puede tener más que el hombre, no el animal.

Feliz el que tiene recto juicio, el que se contenta con lo puesto, el que es amigo de las cosas, aquel a quien la razón le hace ver que el bueno el estado en que se encuentran las cosas.

El hombre debe estar por encima de las necesidades.

Ser feliz es vivir conforme a la naturaleza.

El camino para alcanzar la virtud y la felicidad lo pone Séneca en la Filosofía. Para él, el fin de la filosofía es conducir al hombre por medio de la investigación y del amor a la sabiduría, a la felicidad.
La virtud exige del hombre una entrega a la filosofía. El camino de la virtud es la Filosofía, pero también exige la Filosofía que el hombre se entregue a la virtud.
Como planteaba Sócrates, la Filosofía no puede quedarse en el ámbito teórico: el verdadero filósofo es aquel que no se contenta con la pura contemplación de la verdad, sino que esa contemplación de la verdad le compromete a una vida consecuente.
La Filosofía no enseña a pensar, sino a vivir. Ella forma y modela el alma, ordena la vida, gobierna los actos, dirige el camino entre la vida y las fluctuaciones de ésta. Este modo de vivir de la filosofía, es la Filosofía.

3. Carácter universal. Sobre el perfeccionamiento del hombre                
Cuando Séneca se plantea la idea del perfeccionamiento del hombre, arranca de una consideración racional del hombre y para él, la mera existencia del alma racional indica una posibilidad radical de perfección.
Esta perfección consiste fundamentalmente en seguir la naturaleza en aquello que le es propio, la racionalidad. Este perfeccionamiento no puede rechazar la parte irracional, sino que la debe someter a la ya citada racionalidad.
A diferencia de otros pensadores posteriores, quienes decían que el hombre es bueno por naturaleza, Séneca piensa que el hombre nace racional, con todas las posibilidades, pero su plena naturaleza humana debe conquistarla por el esfuerzo.
Además, le da un carácter universal a estas posibilidades: desaparecen las barreras geográficas, todos los hombres tienen esta disposición a ser hombres.

4. Sobre la educación
La educación es un proceso de perfeccionamiento. La educación es ese medio que se ofrece al hombre para actualizar sus posibilidades, y es necesaria para todos.
Tres son los objetivos de la educación para Séneca:

① Conseguir la salud del alma.
② Conseguir la victoria en la lucha.
③ Conseguir para el hombre la libertad interior.

Es una educación transformadora del hombre. Cuando habla del ideal pedagógico podríamos verlo en el programa de vida que establece para sí mismo y que de alguna manera recuerda a Confucio:

Viviré sabedor de que viví para los otros, me someteré a los trabajos por duros que sean apuntalando el cuerpo con el alma, me mantendré impasible ante los vaivenes de la fortuna, nada creeré poseer, solamente sino aquello que hubiese dado de corazón, no obraré por el parecer de la gente sino al dictado de su conciencia, seré sobrio, afable con los amigos, con los enemigos manso y generoso, sabré que mi patria es el mundo y mis protectores los dioses, y cuando la naturaleza reclame mi vida, saldré atestiguando haber amado la buena conciencia y los deseos virtuosos y no haber cercenado la libertad de nadie ni mucho menos la mía.

Séneca es consciente de proponer una meta alta al hombre y cuando sus conciudadanos le critican acusándole de decir cosas bonitas pero sin cumplirlas, él contesta a esto que por lo menos tiene una meta.
Séneca es optimista respecto a las posibilidades del hombre y realista en cuanto que ve las dificultades del perfeccionamiento. Él afirma que lo más importante es tener la meta puesta, ya que así las dificultades se pueden vencer.
Séneca entiende la sabiduría como un conocimiento vital. El hombre debe aspirar a la posesión de la verdad universal, pero lo primero para el hombre es conocerse a sí mismo. Por lo tanto, la sabiduría tiene que ayudarle en esta tarea, investigando en su interioridad. Este investigar no puede quedarse en un nivel intelectual, sino trascender desde este nivel hasta el querer. Este conocimiento de sí mismo tiene que ir hacia el perfeccionamiento.

El conocerse debe tener como fin implantar el dominio absoluto del alma y esto no se consigue sólo con pensarlo, no es fácil ni se consigue sin lucha, porque aprender la virtud es desprenderse de los vicios, para llegar a conocernos tenemos que quitarnos hábitos mal aprendidos. La finalidad de la educación es conseguir el ser bueno.

Por lo tanto, la educación tiene que ir al interior del hombre.

Cúrese el espíritu, de él salen los sentimientos, las palabras, las costumbres, la expresión del rostro, si el espíritu está sano y vigoroso el lenguaje es fuerte y vigoroso, pero si él cae todo lo externo caerá.

Séneca habla de la dificultad de la educación y de lo importante que es la voluntad.

No puede llevar gran espíritu al combate el atleta que no sufrió jamás rozaduras. Aquel que derribado en tierra sufrió el peso del adversario y ni aun abatido perdió animosidad, aquel que tantas veces cayó y tornó a levantarse, éste desciende a la arena con esperanza.

Son muchos los textos en los que habla Séneca de que la meta del hombre es su perfección y que para llegar a ésta hay que reflexionar sobre sí mismo:

Obligo a mi espíritu a estar recogido en sí mismo para que no se derrame en su interior.

Esta interioridad no es opuesta a la relación social. Según Séneca, el hombre no debe arrastarse por la opinión de la mayoría.

 La amistad  
También es un tema tratado por Séneca. La amistad no es sólo intercambio de bienes materiales; crea unos lazos tan fuertes que ninguna prosperidad o cosa mala le es indiferente al otro. La amistad es necesaria para alcanzar la felicidad. 

Si quieres ser feliz es necesario que vivas para el otro.

Aquí hay resonancias del pensamiento cristiano.

 La libertad  
Encontramos conceptos de libertad interior en su obra:

Se equivoca mucho el que crea que la esclavitud afecta al hombre íntegramente, porque la mejor parte de él está libre de ataduras. Los cuerpos están sujetos al mando de sus señores pero el alma es dueña de sí misma. El camino del hombre para alcanzar la libertad es duro y doloroso y sólo se consigue mediante la vida ascética.
[...]
Nuestra libertad no consiste en no sufrir sino en sobreponerse al sufrimiento.

 La trascendencia social  
Séneca relaciona la perfección del hombre con la trascendencia social.

No alcanzará la felicidad quien mire solamente en su provecho.

Séneca empuja al hombre para que participe en la vida social, pero advierte que, cuando las cosas públicas están tan mal que la actividad del sabio no se abre paso, es mejor abandonarla, no egoístamente, sino para, desde el retiro, volver a plantearse todas las cosas y poder aconsejar mejor a los demás.       

miércoles, 18 de marzo de 2020

Educación como proceso dinámico

Caben dos conceptos de educación:
  • Es una influencia externa configuradora (heteroeducación).
  • Es el proceso que proporciona los medios para la propia educación y el desarrollo interior del individuo (autoeducación).
La educación se presenta como una acción unidireccional que puede ejercerse sobre los demás (heteroeducación) o sobre uno mismo (autoeducación).
La educación es también un efecto. Es todo un proceso de configuración del hombre, ya sea intencional (sistemático) o espontáneo (asistemático). La educación efecto tiene un límite, el moldeamiento de los individuos tiene un límite. El límite es que que el efecto educativo no es lo definitivo, lo inmóvil, sino que son peldaños para que el hombre llegue a formarse. En este proceso dinámico hay una serie de pasos que el hombre sigue a lo largo de su vida. La educación efecto tiene más dominio a nivel social que a nivel individual. Tiene toda persona que seguir unas pautas de comportamiento. Esta educación efecto se cristaliza en la escuela.
La educación, antes que un efecto, es un proceso dinámico. Va tomando distintas fases según las corrientes del momento. La educación, más que una acción o un efecto, es una realidad. La educación como realidad se da en la sociedad y también a nivel individual.
La educación se da porque sí; siempre entraña una intencionalidad educativa. Con la conciencia que tengamos de influir en los demás más o menos, así será la intencionalidad. Según el grado de intencionalidad, existe la educación cósmica y la educación sistemática:
 
Educación cósmica: Influyen en el individuo los demás, influye todo lo que le rodea. Es una educación producto de la experiencia propia de cada uno. Cada persona tiene que vivir su propia experiencia. Es una educación antural, es el resultado del ambiente. No posee pues métodos fijos. Es una educación reflejo del entorno social.
Educación sistemática: Son todas las instituciones educativas sometidas a pautas, entendidas como un trabajo consciente sometido a reglas laborales. Las características son:
  • Es consciente.
  • Tiene una finalidad concreta, intencional.
  • Se desarrolla de forma ritual.
  • Es metódica.
  • Es relacional (relación entre el sujeto y el educador).
  • Es más rentrigida que la cósmica.
  • La educación cósmica es anterior a la sistemática.
La educación es la formación por medio de unas influencias exteriores, conscientes o inconscientes, o por un estímulo que, si bien proviene de algo que no es el individuo mismo, suscita en él una voluntad de desarrollo autónomo a su propia ley.
Esta definición de educación es demasiado general. Hay dos caminos para llegar a una definición de educación:
1 - Llegar a un concepto restringido de la educación como actividad intencional, conlleva cuatro rasgos fundamentales: Requiere un profesor, requiere un educando, requiere una interacción pedagógica y requiere una voluntad de ambos. Nos serviría la siguiente definición: "Influencia sobre el hombre dúctil o inculto con la intención de formarlo".
2 - Enunciando los distintos momentos del proceso educativo general: "Es el conjunto de influencias que se ejercen sobre el ser para configurarlo desde el punto de vista espiritual y biológico".
 
 
Hay tres etapas dentro del proceso educativo:
Etapa de crianza, en el plano plenamente biológico. La finalidad está en asegurar la subsistencia orgánica de la especie.
Etapa de búsqueda de unos hábitos adaptativos para el individuo.
Etapa de instrucción, de transmisión y asimilación de ciertos contenidos del bien cultural. Hay dos momentos de la instrucción que serían la enseñanza y el aprendizaje, que afectan sólo a la capacidad intelectual de quienes participan en el acto instructivo.

sábado, 14 de marzo de 2020

Funciones sociales de la educación

1. Funciones adaptativas
Función de adaptación del individuo. Hay unas necesidades básicas para el individuo, como la alimentación. Otras son las necesidades sociales no primarias. El individuo tiene que adaptarse a las necesidades de su grupo social, en el que está obligado a vivir. Se necesita, por ejemplo, una educación vial. Esto es lo que se llama proceso de socialización, y se produce de dos formas:

Socialización manifiesta, donde hay una intencionalidad.
Socialización latente, la que se da por contacto, por impregnación.

El proceso de socialización intenta incrustar en el interior del individuo las pautas, los valores, las actitudes, etc., y cuando un individuo las ha conseguido interiorizar, ya está socializado.
La sociedad margina al individuo que se sale de la norma, que no se atiene a ella.
Durkheim dice que la educación depende de lo que la sociedad quiere. El error fue caer en un sociologismo englobando la pedagogía y convirtiendo a ésta en una metodología.
El individuo nace socializado. No puede vivir solo, necesita de los demás, pues él no se basta para cubrir sus necesidades.


El primer agente de socialización del individuo es la familia. Y las pautas de educación son según sea la educación de esta familia, aunque a veces se da que en una familia, los hijos no se corresponden ideológicamente con los padres. El individuo va a tomar un giro inconscientemente desde que nace hasta los 6 años.
Otro agente de socialización lo constituye el propio sistema educativo, fundamentalmente los profesores y los compañeros. Educabilidad es la capacidad que tiene el educando para dejarse educar. Educatividad es la capacidad que tiene el profesor para influir en sus alumnos. El sistema educativo, a través del profesorado y de los contenidos, puede influir o no en el educando.
Otros agentes de socialización son las distintas instituciones en las que el individuo se inserta (políticas, deportivas, musicales) y los medios de comunicación social.

2. Funciones sociales
Función de asegurar la continuidad social. La educación transmite pautas de comportamiento aceptadas por la sociedad.

3. Función de cambio social
Es la función motor de cambios sociales, o son los cambios sociales los que renuevan la educación. Hay dos grandes corrientes: la educación como promotora de los cambios sociales, y la educación como continuidad de los cambios sociales.
La educación contribuye al cambio social porque estimula la creatividad.
 
4. Función profesional
Capacidad para ejercer una profesión. Esta función es necesaria porque el trabajo cada vez se divide más, llegando a las especializaciones o superespecializaciones.

5. Función económica
La educación promueve el progreso material. Los individuos con un nivel cultural más elevado suelen tener mayor nivel productivo que individuos con un nivel cultural más bajo. Los nuevos estudios realizados sobre este punto, dicen que esto no es tajante, porque a veces puede suceder al revés. Las carreras universitarias son cada vez menos rentables. La educación se convierte pues tanto en un bien de inversión como en un bien de consumo.

6. Función política
La educación transmite las pautas y las normas establecidas por los poderes políticos con el fin de mantener el orden del estado. Se llama educación democrática o ciudadana a la política educacional que trata de educar al ciudadano dentro de las reglas de juego, legalmente establecidas. Aunque está unida a la educación política, es libre. Hay otra educación política, llamada educación de las élites, en la que una minoría de la sociedad es la que recibe una educación completa.
El sistema educativo selecciona los individuos de la sociedad y los constituye en diferentes estratos sociales. La educación es un agente de selección social, y un proceso de adaptación del individuo a la sociedad.
Uno de los factores que promueven la educación en un país es el propio desarrollo del país. Ya hemos dicho que la educación es un bien de consumo. Por tanto, el desarrollo económico promueve el desarrollo educativo. Las posibilidades educativas están determinadas por la economía.         

viernes, 6 de marzo de 2020

El mito

Desde siempre, la humanidad ha necesitado el misterio de los mitos como punto de referencia para los sucesos cotidianos.

Los mitos deben entenderse como símbolos que nos transmiten una enseñanza.

Según la mitología griega, Pandora fue la primera mujer.
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Mito es una palabra griega que significa "fábula, narración". Pero detrás del significado verbal encontramos también un significado simbólico. Una de las mejores interpretaciones de este simbolismo la dio el poeta William Blake, en el siglo XVIII, quien definió los mitos como "el sueño de todo ser humano". 
Desde la Antigüedad hasta hoy se han propuesto muchas interpretaciones de los mitos. La más antigua es la llamada alegorismo, que veía en los dioses cualidades morales del ser humano. Por ejemplo, Atenea era la inteligencia, Afrodita el amor, etc.
Otra forma de interpretación es la conocida como psicologismo, encabezada por Sigmund Freud, que ve en los mitos una representación del inconsciente oculto, casi siempre de origen sexual. Por ejemplo, el mito de Edipo simboliza la atracción que siente el hijo hacia su madre y el consiguiente rechazo hacia su padre, lo cual se conoce como "complejo de Edipo". A su vez, el mito de Electra simboliza la atracción que siente la hija hacia su padre y el consiguiente rechaza hacia su madre, lo cual se conoce como "complejo de Electra".

Edipo, por un vaticinio del oráculo, fue destinado a dar muerte a su padre, Layo, y contraer matrimonio con su madre, Yocasta. A pesar de intentar evitar su trágico destino, no lo logró. En la obra de Johann Peter Krafft, aparece Edipo con Antígona, fruto de la unión entre Edipo y su madre.
Pero, a pesar de las muchas interpretaciones, ninguna ha conseguido explicar dónde nació la mitología. Todas las civilizaciones han tenido sus mitos, y no se sabe cómo surgieron. Ello indica que, desde siempre, la humanidad ha necesitado el misterio de los mitos como punto de referencia para los sucesos cotidianos. Los mitos están llenos de nobleza, de coraje, de lucha y de astucia. Y aquí es donde conviene distinguir entre el mito y el cuento. El cuento es un simple juego de la fantasía, con una intención moralizadora muy simple, donde el bueno suele vencer al malo. En cambio, el mito contiene un enfrentamiento entre el ser humano, su destino y la crueldad de los dioses. En los mitos no siempre gana el bueno o el valiente, sino la voluntad de los dioses, que a veces actúan por venganza.
Los mitos no hablan de un mundo justo ni feliz, sino de la lucha del ser humano ante su destino. Por esta razón, la mitología muestra tantas veces la crueldad de los dioses para con los humanos y la lucha de éstos por averiguar de dónde vienen y adónde se dirigen.
En definitiva, el mito da una respuesta poética a las cuestiones fundamentales del ser humano, remitiendo a hechos anteriores a la historia, y que pertenecen a la memoria colectiva de una comunidad. La mitología nos habla a través de símbolos, es decir, en términos familiares de la vida diaria, pero que en el contexto mitológico poseen connotaciones específicas además de los significados convencionales. 

jueves, 5 de marzo de 2020

Educación y cultura

En lenguaje vulgar, la educación ha sido considerada como la adaptación de los hombres a las normas culturales de la sociedad. Se habla de la persona bien educada referida a signos externos.
La educación es tan antigua como el hombre, y se ha dado desde que ha habido una comunicación entre dos sujetos. La cultura es el conjunto de las manifestaciones de una comunidad: educación, religión. La educación, la cultura y la sociedad están interconectadas, formando un triángulo, surgiendo todas a la vez.
Toda familia es capaz de privarse de cualquier cosa para que sus hijos puedan tener un mayor nivel educativo. Esto quiere decir que estamos asistiendo a una revalorización del subsistema educativo, considerándolo pues como un bien de cultura.
La educación no enseña toda la cultura, entendiendo por ésta todas las manifestaciones humanas. La educación selecciona contenidos culturales, que hace que la educación vaya transmitiendo una síntesis de la cultura.
La educación no inventa nada. Ofrece un legado cultural seleccionado y sintetizado. Se convierte en transmisora de la cultura. A todos se transmite igual, pero cada uno la asimila dependiendo del modo de transmisión y de la disposición del individuo. La educación es pues individualizadora de la cultura.
A mayor grado de educación, más críticos se vuelven los individuos. El grado de frustración es más alto en las sociedades cultas. Lo mejor que tiene la educación formal es que despierta a los individuos, ya que no admiten todo lo que se les dice, sino que critican y exponen sus opiniones.
La educación también es transformadora de la cultura. Surgen nuevas ideas, nuevas teorías, que se sumarán al acerbo cultural. La educación se ha convertido actualmente en la industria de los conocimientos.

 

domingo, 1 de marzo de 2020

El descubrimiento del Nuevo Mundo

Mapa de América de Ortelio (1587)

El descubrimiento del Nuevo Mundo fue clave para la nueva situación económica y social de los siglos XVII y XVIII. Son los siglos de los grandes viajes y exploraciones. Impulsados por las demandas de la navegación, se desarrollaron la astronomía, la geografía, la búsqueda de nuevos materiales y formas de construcción de barcos, nuevos timones, la brújula, nuevas rutas de navegación, nuevas mediciones, una creciente precisión en la orientación y determinación de las posiciones en el globo, etc. El intenso contacto con las culturas china e india permitió la incorporación de inventos y mejoras en la navegación, la producción de la seda, etc.
Con el Nuevo Mundo nació también la época de las exploraciones. El desarrollo de la geografía y la necesidad de conocer y clasificar las nuevas especies favoreció el desarrollo de expediciones científicas y los grandes avances de la biología en lo que respecta a los sistemas de clasificación de las especies, con Linneo.
Los europeos entraron en contacto con culturas radicalmente distintas de la suya y, poco a poco, se acabó imponiendo la idea de que la sociedad, sus costumbres, sus normas, etc., eran algo construido, mudable, reformulable y no algo natural y permanente. La ampliación de las fronteras del mundo tuvo también como consecuencia el desarrollo de una intensa actividad comercial entre las metrópolis y las colonias, así como nuevas formas de explotación de vastos territorios como mano de obra en régimen de esclavitud o semiesclavitud.
La importancia de nuevos productos, alimentos y maneras de comer supuso una revolución demográfica y cultural. Por ejemplo, la introducción de la patata y el maíz en Europa fue clave en la mejora de las condiciones de vida de los campesinos, que vieron alejarse el fantasma de las hambrunas. Esta mejora en el campo, así como el aumento de la actividad en las ciudades gracias a la expansión del comercio, a la importación masiva de minerales, de especias y de productos de todo tipo, favorecieron la revolución agrícola, que generó una dinámica de retroalimentación entre el campo y la ciudad. El campo estaba en condiciones de ser un mercado para los productos artesanales de la ciudad, debido al incremento de su productividad por la introducción de nuevas técnicas de cultivo y de nuevos productos. A su vez, el crecimiento de la ciudad favoreció un incremento de la demanda de productos del campo, y de muebles, enseres, vivienda, etc., generando un fuerte despegue económico.

En el siglo XVIII, una Europa ampliamente abierta desarrolló sus intercambios con los otros continentes, estableciendo así las condiciones para un enriquecimiento sin precedentes. El concepto de revolución comercial -sobreentendamos la notable expansión del comercio internacional hacia las Américas, África y Asia- no nació en el siglo XVIII. Existe desde el siglo XV, época de los descubrimientos, cuando Europa se abre al mundo. Pero en el siglo XVIII es cuando adquiere mayor vigor y se liga, al menos en el caso de Gran Bretaña, con los comienzos de la revolución industrial.
La aceleración de la trayectoria de Europa hacia el poder mundial se efectúa en el siglo XVIII: si se aceptan las estimaciones de W. Rostow, Europa realiza en 1720 los dos tercios del comercio mundial, con intercambios por un valor de 62 millones de libras; y en 1780 asume sus tres cuartas partes por un valor de 137 millones de libras. Con criterios diferentes, Inglaterra y Francia conducen el juego y rivalizan entre sí: una, Francia, gracias a una expansión comercial muy acelerada en la primera mitad del siglo, basada en el boom colonial de sus posesiones antillanas y en el desarrollo de su comercio europeo; la otra, Inglaterra, gracias a una aceleración más tardía de su comercio, más sólido por asentarse en la prosperidad creciente de sus colonias de la América continental, y en la hegemonía comercial adquirida en América latina, donde los ingleses encuentran el fabuloso metal capaz de alimentar el crecimiento de su imperio de Oriente. Al mismo tiempo, Inglaterra desarrolla sólidas redes comerciales europeas.
P. León, Historia económica y social del mundo